Ultrasonido Micro-Focalizado

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Finalmente se ha desarrollado una opción para mejorar notablemente y en una sola sesión, la flacidez del rostro y el cuello, así como los párpados caídos, sin tener que recurrir a un procedimiento quirúrgico, con todo lo que ello implica.

 

El nuevo tratamiento, actúa a través de ondas de ultrasonido microfocalizado (energía que atraviesa la piel fuera de foco, para concentrarse abajo, en los ligamentos) para lograr una contracción efectiva de los tejidos profundos que dan sostén a las estructuras faciales, como mejillas, cejas, párpados caídos, papada y cuello.

 

Es un innovador procedimiento completamente ambulatorio y no invasivo, por lo cual no hay cicatrices ni marcas residuales, ni siquiera período de recuperación que saque de actividades normales. La duración aproximada del tratamiento es de 30 a 40 minutos y el efecto se va observando gradualmente, alcanzando el resultado final aproximadamente a los 4 meses.

 

No solo el rostro y el cuello se pueden beneficiar de la contracción de los tejidos subcutáneos que proporciona el tratamiento; también se ha utilizado para mejorar la flacidez del área del escote, brazos, glúteos, rodillas y entrepierna.

 

Generalmente se necesita un solo tratamiento para lograr un resultado significativo, aunque si el paciente lo decide se puede realizar un segundo tratamiento a los cuatro meses posteriores al primero. El resultado, excelente en todos los casos, de uno a dos tratamientos, suele mantenerse hasta por tres años; aunque se recomienda repetir cada dos años, para mantener el efecto de firmeza en los tejidos.

 

No se requiere de cuidados previos ni posteriores al tratamiento, se puede continuar con las actividades diarias de inmediato. Es un procedimiento que se puede combinar incluso con tratamientos láser, aplicación de toxina botulínica y materiales de relleno sin ningún problema. Prácticamente cualquier persona es candidata al procedimiento, aunque es imprescindible acudir con un dermatólogo para una valoración profesional.